miércoles, 27 de abril de 2011

Disfrutando de "un Lunes Cualquiera"

Para encontrarle sentido al titulo de este post tendrás que haber leído uno de mis primeros post , en el cual le escribía a esta Semana Grande de Sevilla desde la distancia. De eso hace ya mucho tiempo, pero esa experiencia me marca a la hora de hablar de momentos como este. No sabes cuanto quieres algo hasta que no te falta.

A pesar de haber pasado mas de una semana de el dia que voy a tratar de acercaros, no he perdido ninguna de las sensaciones que crearon los momentos que viví durante este Lunes Santo, uno de los mas afortunados de los últimos tiempos por cuestiones meteorológicas.

Tal como dice la canción de los Aslandticos, la cual me sirve cada día de despertador, me levanté en esa mañana con un salto de la cama, el cual me llevó a cogerme de la tira de la persiana casi sin tocar el suelo para así abrir la persiana y buscar un cielo azul, que resultó no serlo tanto. La radio a esa hora no decia nada, no había forma de saber que iba a pasar, pero pintaba bastante mal.

No obstante, ya había gente esperandome en el salón de casa preparada para acompañarme como cada año a ver salir a la Hermandad que, sin ser nuestra, nos hace suyo desde mucho antes de conocer yo a tanta buena gente como conozco ahora. Aún recuerdo como hice a la madre de una amiga, hace ya 13 años, llevarme a ver a La Señora del Tiro de Linea para agradecerle que estos dos "niños" llegasen al mundo tal y como los veis de estupendos.


Un ambiente cargadísimo nos esperaba, la Hermanda de Santa Genoveva, debido a las previsiones de lluvia había pedido un receso para pensar si realizaban o no estación de penitencia. Esto hizo que a la gente le diese tiempo de salir de los trabajos que, aunque esta sea siempre una salida multitudinaria, este año superó algo mas lo que yo recordaba. De hecho esta es la calle Romero de Torres, por la que debe pasar la procesión.




Entre la multitud muchas caras conocidas que esperaban la decisión que tomaba la Junta de Gobierno.


Martita, la pobre, se perdió la salida, pero aquí estoy yo para contársela.


Todo empezaba a estar mas tenso, la decisión se acercaba y la incertidumbre se palpaba hasta en lo mas alto del templo.


Hasta que el primer tramo de nazarenos se colocó sus capirotes, y una falsa alarma de salida hizo que toda la calle se volviera loca de alegría al pensar que algo se había decidido. Ahí estaban los grandes profesionales de "El Llamador", de Canal Sur Radio, para desmentir la noticia. Noticia que se produciría minutos mas tarde, cuando se comunicaba a los hermanos dentro del templo que la estación de penitencia se iba a realizar, eso si, con tomando muchas precauciones.

La banda forma filas, suenan los tambores, la gente aplaude, empieza un Lunes Santo marcado ya por la decisión de San Pablo de no salir.


La Cruz de Guía bien parecía correr, el miedo a los antecedentes hacía aligerar el paso de los nazaremos que pasaban entre los inconscientes como yo que cortaban el paso de la procesión. Esta foto la hago casi tirado en el suelo tratando de no molestar, pero claro está que en la acera hubiese molestado menos.



A esa velocidad no debería tardar mucho el ángel que anunciara que el Señor estaba cerca del dintel. El que nos hiciera ver que el Lunes era una realidad, que iba a ocurrir, que íbamos a poder disfrutar de Él un año mas.



Sonaban los sones del himno, y explotaban los aplausos en un barrio entero. No lo digo porque yo los escuchara en todo el barrio este año, lo digo porque la mayoria de los años yo estoy en Almirante Topete cuando el Cautivo sale, y es impresionante como todo el mundo aplaude como si todos estuvieran en las puertas del templo. Mucha gente buena en esta foto.



Esta foto dice mucho. Nos puede explicar muchas de las cosas que en ese momento pasaban en Romero de Torres. Salía el Señor, ante la atenta mirada de los allí presentes, pero lo hacía con un forillo gris que a muchos nos hacía presagiar lo peor. Y ante todo esto, una hermandad que se ponía en la calle con valentía, despues de todo lo que pasó un año atrás. Afortunadamente todo salió bien, y la cara de preocupación de mi amigo Fede en esta foto cambió mucho cuando la hermandad volvía a entrar en el barrio ya con la noche encima.


Una imagen del Señor que, por el color de fondo, nos hace recordar cuando un año antes el verde cubría su túnica. Sería ese recuerdo el que nos hiciera disfrutar este año mas que ninguno.


Y cuando subido, en su paso y con sus mejores galas, se para a descansar por primera vez rodeado de los que le esperaban con impaciencia, algo se escucha desde el balcón de la hermandad, las prisas por huir de un posible chaparrón desaparecen, por un momento se hace la calma y Javi Huelva le canta al Cautivo de Sevilla.


En esa calle, que he frecuentado este año mas que ningún otro, se agolpaban los vecinos, los que le rezan todo el año y los que se conforman con este día. Todos por igual, como dice el capataz, porque todos son hijos suyos y muchos de los allí presentes saben que cada hijo es un mundo. No hay mundos malos ni buenos, simplemente son mundos diferentes.


Va abriendole paso al Señor cada año, es uno de los que hace que nunca tenga que mirar abajo para encontrar su camino. Él sabe que tiene un cirial que le alumbrará por siempre su camino para que nunca se quede ni solo, ni a oscuras.


Y ya se va entre su gente, para deleitar a Sevilla con ese caminar sereno que en noches de mi infancia me hacía creer que eran sus propios pasos los que le hacían avanzar por el Parque de María Luisa.


Pero aún quedaba su Redentora, que esperaba impaciente para repartir su gracia dentro de su templo. Le tengo especial cariño a la siguiente foto porque no es solo una instantánea. No fue difícil coger el momento. Desde que los ciriales salían por las puertas madre e hija esperaban la salida con la mayor de las ilusiones. No se movían, no hablaban, solo la esperaban a que saliera para acompañarla en su recorrido. Su padre mientras velaba y rezaba por que todo saliera como finalmente salió.



Pero si de acompañarla a Ella se trata, de enseñar a quererla, a agradecerle y a servirle, me quedo con la siguiente foto. Ya no es que yo piense que haya gente mas de Virgen que del Señor (porque seguramente me dirán que no se es de uno mas que de otro), ya es que llego a pensar que Ella es mas de él que de ninguno, y no quiero decir que sea egoísta la madre de Dios, sino que Ella si reconoce la generosidad, el trabajo desinteresado y la humildad. Ella no tiene imágenes preconcebidas. No tiene prejuicios como los tuve yo. No tiene malas intenciones. Por eso te mira así, por eso te hace llorar, por eso parece sonreír cuando te ve a su lado por las calles de Sevilla cada Lunes Santo.


Y gracias a Dios son muchos los que la seguirán queriendo como tu lo haces.


 Este año, a pesar de las prisas por evitar un posible chaparrón sobre las imágenes, me dio tiempo para echar en falta el momento en el que vibra una calle repleta al mismo tiempo cada año. No cayeron afortunadamente gotas del cielo, pero yo si esperaba una lluvia que cubriera de flores a la Causa de Nuestra Alegría. No peleaba nadie por llegar a tu palio tirando pétalos de Domingo de Ramos, pero tu estabas preciosa como siempre.



Llega al parque la hermandad, parada casi obligatoria para los mas pequeños y sus familias para tomar el bocadillo. Esto es tan cofrade como el mas silencioso de los Cristos. Esto es Semana Santa y esto, siempre hecho con la categoría que lo hace la gente de esta hermandad, es necesario. La Plaza del Pan repleta de nazarenos (no tan niños) sin antifaz, tirados por el suelo, fumando, bebiendo en la Madrugá del Viernes Santo, no es Semana Santa, por mucho que el escudo que lleve el antifaz de cualquiera de ellos sea reconocido en el mundo entero. Ole las gente humilde que hace las cosas como Dios manda, ya no solo por las familias que vemos en las fotos(que son de gran categoría) sino por muchas otras que hacen las cosas bien durante una estación de penitencia tan larga como esta.



Como en todos lados hay gente mas mediática que otra...


Aunque son muchos los amigos que tienen el privilegio de pasear al Cautivo y a Nuestra Señora de las Mercedes cada Lunes Santo, solo tengo fotos de este gran costalero, al cual pillé reponiendo fuerza junto al resto de la cuadrilla por el parque. Valga esta foto como homenaje a todos ellos por darle sentido a esto que hacemos en Sevilla y en muchos otros sitios por estas fechas. ¡Sois muy grandes!


No, no te equivoques. No es que el Cautivo procesione por las calles de Miami Beach...


 ...esto es el Parque de María Luisa :D


Y, como no, siendo el Tiro de Linea un barrio tan barrio, tenia que acordarse de que en este 2011, su vecina Hermandad del Rocío de Sevilla Sur (que, por cierto, tiene el mejor coro de la historia de todos los coros del Universo) cumple 25 años. Junto al Hermano Mayor de la Hermandad de Santa Genoveva procesionaba una representación de dicha Hermandad. Pude tomar esta foto y, aunque no fue a iniciativa mía, salió buena la instantanea.


Ademas, la Virgen lucía la medalla rociera del barrio, detalle que tuvieron que decirme, ya que yo soy un poco dejado para los detalles.



Y ya cuando el resto de los sevillanos y visitantes de la ciudad podían sentir la presencia de largas y negras filas de nazarenos, algo cambió con respecto a otros años. 



Por el retraso inicial en la salida, la Hermandad tenía que variar su recorrido y olvidarse por un año del Postigo y Arfe para dejarnos una de las imagenes mas extrañas de este Lunes Santo: nazarenos del Sur de Sevilla pasando por una vacía Avenida de la Constitución, por la que circulaban en sentido contrario.



Lástima porque este año iba yo con tiempo para poder coger alguna instantánea curiosa por el que dicen que es el tramo mas emotivo en el recorrido. ¿Será por años?


Ya que se entraba en Carrera Oficial, aproveché para comer algo, siempre rodeado, como no, por mas gente del barrio. Exquisita la carne mechá de María Dolores y muy de agradecer con el refresquito junto a Alfonso, Julio y Antonio. Y sin tiempo para mucho me perdí para ver algo que no fuera ni Cautivo ni su Redentora. Justo a esa hora llegaba mi Hermandad al centro. La mía, la de todos los días. 


Pero a ellos no les daba tiempo ya a ver Santa Genoveva antes de llegar a Campana, por lo que nos acercamos a Reyes Católicos a ver San Gonzalo.


Luego fui con ellos a buscar de nuevo a la que tanto tengo que agradecer este año. Lástima que la que aparece en la foto no quiera que yo enseñe aquí a la razón de mis agradecimientos, porque os perdéis un espectáculo de niño. Pero bueno, los pongo a ellos dos que fueron los que lo fabricaron mientras esperan en la Puerta Jerez, donde cayeron las únicas gotas de toda la jornada.



Y una vez que se va acabando el día, que me vuelvo a alejar del centro comienza lo mejor. Van enfilando los tramos de nazarenos Felipe II cuando a solo una revirá esta de nuevo el barrio. Este año no se veía cansancio en las caras, era el momento de disfrutar. Se habían pasado los momentos de incertidumbre y tocaba relajarse y contemplar como la gente se emociona  Mercedes entra en su barrio.


Me gustaría terminar este post dedicándoselo al Nazareno. Desde el antifaz de un nazareno se ve el mundo diferente, esos pequeños orificios son los únicos que, aunque permitan la visión hacia fuera, nos hacen mirar hacia dentro en mas de una ocasión. Mas aún cuando el recorrido dura tantas horas. Uno puede entretenerse, puede hablar, puede dar estampitas, pero siempre, siempre, tiene algún momento de los que todo el mundo debería vivir. Un momento en el que llega a saber quien es, que es lo que quiere y como lo quiere. En ese momento todo merece la pena, todo tiene color y sentido. 

Siento haber rezado tanto por dejar de ser nazareno este año. Serlo me ha hecho ser como soy. Muchas veces valen mas nueve horas tapado que 364 días al descubierto.

Gracias Nazareno.


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