Repasando mis apuntes de Sociología (no los de la carrera, que vienen en francés, sino los de el "cursito" que estoy haciendo por las tardes), he llegado a una parte en la que el profesor Martín nos explica las relaciones que se establecen entre las personas.
Introduciéndonos en la temática nos preguntaba hasta que punto somos independientes. Para ello nos hacía pensar en el número de personas de las que dependemos en una sola mañana para realizar cualquier actividad. Inicialmente no parecemos muy dependientes de nadie, sobre todo aquellos que viven solos, y muy sobre todo los que no se sienten identificados con las cosas que ocurren en la sociedad. Pero la realidad es otra, y esta nos dice, a través de las palabras del Señor Martín, que cuanto mas dependiente somos, mas independientes nos sentimos.
Una vez resumida (requeterresumida diría yo) la clase magistral de este gran profesor, llega el momento en el que uno sale del aula y solo ve aquello de lo que se hablaba en aquella clase. Ve lo complicado que sería llegar a casa desde ese aula si no dependieras de cientos de personas. Ve como todo en lo que uno cree que se ha convertido durante toda su existencia es consecuencia de las dependencias que ha tenido durante su vida. Algunas conscientes, otras inconscientes. Algunas positivas, otras negativas. Algunas para recordar y otras para olvidar.
Cuando uno piensa sobre esto se acojona un poco, ya que instintivamente terminamos pensando que no somos nadie y que nada de lo que hagamos podrá determinar nuestro porvenir. Pero esta teoría se puede ver desde un punto de vista positivo. Pongamos un ejemplo utilizado en clase:
"Un jugador de ajedrez que llamaremos EXPERTO juega contra otro que llamaremos INEXPERTO. Como es lógico los dos hacen honor a su nombre, por lo que suponemos una alta experiencia y técnica del primer jugador y una inutilidad absoluta del segundo. Pues bien, antes de la partida todos podríamos afirmar que el jugador EXPERTO le daría caña al INEXPERTO, y, efectivamente, es lo que termina pasando. Pero, ¿es el jugador EXPERTO el único responsable de que la partida caiga de su lado?. ¿Sabía el como ganar la partida o tuvo que esperar a que el jugador INEXPERTO moviera ficha y así elegir entre un número mas reducido de posibilidades?. ¿Quien diríamos que es el principal responsable de la victoria del jugador EXPERTO?"
Por haber leído esto creo que ya tengo que daros las gracias, porque puedo reconocer que lo anteriormente escrito no tiene el mismo interés para todo el mundo. Pero ahora llega la esperada homilía.
A partir de aquel día no dejo de ver partidas de ajedrez por todas partes. En unas ganan unos y en otras ganan otros, pero no he podido desde aquella clase afirmar que "tal cosa ha sido culpa de...". Cada discusión familiar, cada fracaso escolar, cada ruptura de pareja, cada triunfo electoral, cada éxito laboral, cada una de nuestras emociones (si, aunque creamos que son solo nuestras) está directa o indirectamente relacionada con lo que alguien ha hecho en un momento determinado.
Y todo esto que escribo, querido amigo/a (pongo lo de "/a" una vez nada mas, ¿vale?, pero chicas, os sigo queriendo a todas), es para decirte que tu al leer esto, te has convertido en jugador EXPERTO e INEXPERTO a la vez. Esto tiene una lectura estupenda, capaz de animar a cualquiera, capaz de hacer que una persona sin rumbo sonría sinceramente todos los días, os lo aseguro.
Y es que cuando nos toca ser "EXPERTOS" en algo, debemos saber que, aun teniendo mucho conocimiento sobre lo que toque en ese momento concreto, siempre dependeremos de reacciones ajenas, de situaciones externas, ambientales, circunstanciales, etc. Por eso, amigo EXPERTO, ten cuidado con las exigencias que te impone tu impertinente experiencia.
Y a ti, amigo INEXPERTO, primero tengo que confesarte que te tengo especial simpatía. Me encantaría verme siempre en algún aspecto como tú, y así no perder las ganas y la ilusión por derrotar alguna vez al "estirao" del EXPERTO. Pero se que no siempre tomas bien tus derrotas, se que alguna vez te gustaría saber lo que es ganar, tener la responsabilidad de tratar con respeto a alguien menos experto que tú. Solo tengo que decirte que por mucho que te ganen siempre seguirás siendo necesario, puesto que su victoria la haces tu, sin ti el no sabe ganar, hazle aprender.
Para terminar con este acumulación de letras que he dejado aquí arriba, quisiera que supierais que estas Relaciones de Interdependencia me unen a vosotros, a todos vosotros. No lo digo por que en menos de un mes haya tenido casi 500 visitas, ni porque algunos me digáis que ya estáis esperando el siguiente post, si no porque dependo de que me hagáis modificar la jugada cada día, siendo mas INEXPERTO que EXPERTO.
PD: Creo que es la primera vez que hablo conmigo mismo en público.
Al leer esta entrada se me han ido ocurriendo muchas cosas que decirte, amigo EXPERTO, pero ahora... buf! ¡Que me he quedado en blanco!
ResponderEliminarAsí que solo te diré que me ha parecido una entrada impresionante, y que creo que es bonito que no exista la independencia plena, el necesitar de alguien y que por ello todos nos sintamos útiles, porque hasta el más inexperto es el mayor experto para alguien...
un abrazo