Que revuelo se forma cuando llega el mes de Enero y la rutina se pierde. Todo lo que uno se propone para el año nuevo se queda en propuesta al aparecer esa inoportuna época de año en la que eres evaluado y en la que poco importa todo aquello que hayas hecho durante el resto del año...
...Se abre el calendario de exámenes...
Aquí faltan horas para dormir, para comer, para salir, para pensar en otra cosa que no sea el examen de próximo martes, la posible recuperación del ese mismo examen en Julio,jejejej, o cuando voy a empezar a mirarme el siguiente examen del Viernes.
Estas reflexiones que tenemos todos, o la mayoría de nosotros, vienen aliviadas por un factor propio de estas fechas. Yo, personalmente, no me veo pasando limpio cada curso(como hasta ahora, aunque Pepe no de crédito) sin la ayuda inestimable de una radio, de una pagina de internet, de unos atunes en el paraíso que anuncian que viene algo que llevo esperando un año cada año.
Ya están aquí, ya empieza lo mejor de cada año. Cádiz vuelve a reventar de letras, tipos y estribillos.
No se si existirá otro rincón en el mundo en el que, con el año recién estrenao, se pregonen esa cantidad de coplas, de historias tristes y alegres, de reivindicaciones políticas y sociales... Eso ya es increíble, y por eso quiero decirte un par de cosas...
Eres quien me hace ser quien soy y quien me hace conseguir lo que estoy consiguiendo, ya que nada es lo suficientemente agobiante como para borrar el efecto de la voz de Manzorro en la noche previa a un examen de los gordos. No hay nada que pueda sacarme de mis casillas si mi radio duerme calentita cada noche.
Eres, como pocas cosas lo son, omnipresente para mi. No importa donde vaya, donde esté, o lo que esté haciendo que siempre saco el tiempo para ti. Aún recuerdo noches a la orilla del Mediterráneo sumergido en confeti a través de unos cascos.
Además en tu casa me casé, porque no puedo llamar de otra forma a aquella función en la que Los Carnavalitos actuaron como testigos y el combite terminó siendo en una peña cadista. Si aquello no fué una boda, se pareció mucho.
Tu me conoces desde pequeño y sabes que alguna vez me gustaría cantarte, pero deja mientras que yo te escuche a ti, que juntos estudiemos pa mañana y que no exista escusas politica, material o generacional que te haga perder ese encanto de tu pueblo y tu gente.
Llegan los exámenes, si, pero en la mejor fecha que pueden llegar.
Lo siento por Doña Cuaresma, pero Don Carnal me da la vida.
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